River Plate

Gustavo Silikovich, Gerente General de River Plate comparte la experiencia en el proceso de profesionalización que posicionó a River como un referente en esta tendencia.

 

¿Cómo fue la experiencia del pase del mundo corporativo al deportivo?

Realmente fue menos traumática de lo que me imaginaba. Obviamente mucho tuvo que ver que me incorporé a una institución como River, en un momento donde la mesa directiva (Presidente, Vices, Secretario, Tesorero) venían  con un proyecto bien claro, donde uno de los ejes era demostrar que es posible tener una gestión profesional y buscar eficiencia en una sociedad civil sin fines de lucro.  Además, desde el primer momento me dieron autoridad para proponer y ejecutar cambios a nivel procesos, estructura, tecnología, etc. Eso hizo que el catch up fuera mucho más sencillo del que me imaginaba. Ellos tenían (y tienen) muy claro la visión, y eso ayuda mucho al rol de Gerente General.

  • ¿Por qué consideras importante profesionalizar entidades como un club de fútbol?

Hace poco hemos publicado el libro “River, La Máquina” que recorre desde el punto de vista de la gestión cuáles fueron las razones principales de este cambio que tuvo River en los últimos años.  Uno de los ejemplos principales que siempre nos gusta poner, y en este caso copio literalmente lo que menciona el Secretario del Club Guillermo Cascio, es que los clubes ya no pueden seguir viviendo con el modelo “Luna de Avellaneda”, aquella película de Campanella, con Ricardo Darin, en donde un club de barrio a punto de quebrar dependía exclusivamente de la pasión que ponían un par de directivos.

Como comenté antes, River es una sociedad civil sin fines de lucro pero siempre es importante aclarar que la expresión “sin fines de lucro” no habilita a perder dinero ni a tener malos manejos. Solamente quiere decir que el superávit de una buena gestión no se distribuye entre los dueños en forma de dinero, sino que retorna a los socios del club de diferentes maneras, por ejemplo, obras, o en el caso de un club muchas veces en tener un mejor plantel que pueda aumentar las chances de generar mayores ingresos. Este es el círculo virtuoso que uno debe procurar en este tipo de organizaciones, y para eso es clave contar con profesionales dedicados y con apoyo de los directivos, que son los elegidos por los socios.  El Presidente D’Onofrio siempre pone como ejemplo que no es posible gestionar un club luego de las 6 de la tarde, cuando los bancos cerraron, los sponsors no suelen tener reuniones en ese horario.  Por eso es importante contar con un grupo de profesionales que puedan estar full time ejecutando el día a día, obviamente con el apoyo y el control por parte de los directivos de la institución.

  • ¿Qué podrías destacar de tu experiencia en corporaciones anteriores, que enriquece tu gestión actual y de qué manera?

Es una muy buena pregunta. Justamente es uno de los puntos que siempre salen cuando tengo la chance de dar una charla en alguna universidad.  Veo que hay mucha gente que actualmente trabaja en corporaciones que tiene ganas de dar el salto a una industria tan atractiva como la del deporte. Para responder tu pregunta la dividiría en dos partes.  Primero, en la fase profesional creo que ha ayudado que mi carrera ha sido un poco en zig-zag, con algunos cambios notorios en cuanto a industrias (consultoría, energía, retail) y áreas de responsabilidad (finanzas, auditoría, sistemas, proyectos, inversiones).  En River se buscaba a alguien que pudiera implementar procesos claros de gestión, y creo que mi experiencia previa en ese aspecto sirvió para que actualmente tengamos manuales de procedimientos, esquema de autorización de órdenes de compra y facturas, procesos internos para diversas áreas, etc.

Pero también no quiero dejar de mencionar otro aspecto que entiendo tuvo mucho que ver en este camino que estoy transitando. Siempre fui un apasionado de los deportes, en general, y muy fanático de la vida en los clubes. Desde pequeño fui socio de un club y pase horas y horas ahí adentro.  Yo creo que aún más importante que ser hincha del club en donde me toca trabajar es poder entender cuán crítico es el rol de los clubes en la formación de las personas.  En el caso de River, donde hay más de 50 deportes, además del fútbol, es una satisfacción enorme poder aportar mi granito de arena para que cada día sea un poco más grande y que pueda ayudar a seguir formando jóvenes.

En mi caso, cuando estaba en el proceso de entrevistas, no quise dar mucho detalle sobre este fanatismo mío por los clubes, ya que quizá hubieran pensado que me estaba sobre vendiendo. Pero realmente siento que es importante, y por eso ahora cuando me toca entrevistar candidatos para ingresar al club una de las preguntas principales tiene que ver con la afición por el deporte.   No solo ayuda entender del tema, sino que también es un aliciente desde lo que conocemos como “salario emocional”, al poder trabajar en un lugar tan lindo y diferente como es River.

  • ¿Cuáles fueron las principales medidas que tomaste para lograr la profesionalización del Club y de mayor impacto?

El primer día cuando llegue pedí un balance y un organigrama, para poder entender los números y la organización.  El balance me asustó un poco, pero era algo que sabíamos desde antes de ingresar.  Para mi sorpresa, el organigrama era algo inentendible, con más de 20 áreas reportando al Gerente General, pero también con una organización matricial muy especial en donde los empleados tenían muchas veces más dependencia de un directivo que de otro empleado del club.

No quedaba claro quien reportaba a quien, y tampoco había una sinergia entre las áreas.  Por suerte, y con el gran soporte del Presidente y el Secretario del club, en menos de un año logramos modernizar la estructura, generando un nuevo organigrama con solamente 7 áreas reportando al Gerente General,  y haciendo que cada área tuviera una línea clara de reporte.  Además, se sinergizaron sectores importantes que antes competían mucho, y generaban ineficiencias que terminaban perjudicando al club.

El otro punto que me gustaría remarcar es haber logrado que existan objetivos anuales definidos para un buen número de empleados, además de poder avanzar con el concepto de meritocracia.   Estamos generando un cambio de cultura importante, y estoy convencido que hay ser muy claro con todos, premiando a los que más se esfuerzan desde sus roles para generar un River mejor.

  • ¿Cuál es el mayor cambio que aporta la tecnología a instituciones como River?

River a nivel digital tiene una cantidad de seguidores que es única en el país.  En redes tenemos más de 12 millones de seguidores, y generamos un engagement con nuestra audiencia 4 o 5 veces mayor a lo que puede generar cualquier otra organización.  Estamos viviendo un cambio de época muy importante, por la revolución digital, y los clubes deben aprovechar esto.

Antes la gente se conectaba con el club el día del partido, mientras que en la actualidad jugamos en una cancha global con un fan que quiere comunicación e interacción 24x7x365. Este factor, sumado a que los clubes ya tienen “fidelizados” a sus seguidores, deben ser determinantes para generar un área digital, que permita generar más fuentes de ingresos para los clubes.

Hoy en día casi el 35% de los ingresos del club se generan enteramente en plataformas digitales. El desafío es seguir creciendo en esa dirección.

  • ¿Qué iniciativa tecnológica podes destacar que haya logrado mayores y mejores beneficios al club?

Yo creo que haber implementado un ERP de clase mundial como SAP ha sido un logro importante de todo el equipo de trabajo.  Desde los directivos que entendieron su importancia y aprobaron en menos de cinco minutos el proyecto, hasta todos los empleados, algunos con más de 20 años en River, que vieron una muy buena oportunidad para tener nuevos y modernos procesos de gestión.

El proyecto duró 6 meses, y logramos estar en productivo desde el 1ro de mayo.  El objetivo fue no adaptar SAP a River, sino todo lo contrario.  Si implementamos un software de clase mundial con procesos que funcionan en todo tipo de organizaciones, lo más lógico es que nos adaptemos a ellos, y tratemos de mejorar todo lo que se pueda.  Así fue el proceso recorrido con apoyo de todas las áreas del club, y por suerte estamos viendo eficiencias importantes en todos los procesos de negocio de la institución.  Además, somos la primera en avanzar en esa dirección en Latino América, lo que sigue poniendo a River a la vanguardia en temas de gestión.